Terapia para el estrés en Bilbao

Cuando el estrés empieza a superar tus recursos

El estrés forma parte de la vida y puede aparecer ante situaciones de mucha exigencia, cambios importantes, conflictos, responsabilidades acumuladas o etapas de incertidumbre.

El problema aparece cuando esa tensión se mantiene durante demasiado tiempo, resulta difícil desconectar o empieza a afectar a tu descanso, tu estado de ánimo, tus relaciones, tu trabajo o tu bienestar físico.

Cuando el estrés se mantiene en el tiempo, en algunas personas puede aparecer acompañado de síntomas de ansiedad o de un bajo estado de ánimo. Por eso es importante comprender el conjunto de lo que estás viviendo y no únicamente una parte del malestar.

En terapia podemos explorar qué está ocurriendo en tu caso concreto, qué situaciones están generando o manteniendo ese nivel de tensión y qué necesitas para afrontarlas de una manera más saludable.

Cómo trabajo el estrés en terapia

Cada persona vive el estrés de una manera diferente. Por eso, el proceso terapéutico comienza comprendiendo qué situaciones están generando mayor tensión, cómo estás respondiendo a ellas y de qué manera están afectando a tu vida cotidiana.

A partir de ahí podemos trabajar sobre los pensamientos, emociones, sensaciones corporales y hábitos que pueden estar manteniendo el malestar, así como desarrollar recursos que te ayuden a afrontar las situaciones difíciles con mayor equilibrio.

Mi forma de trabajar integra diferentes recursos terapéuticos y puede incluir, cuando resulte adecuado para ti, herramientas de mindfulness, regulación emocional, trabajo corporal y estrategias para afrontar de otra manera las situaciones que te generan estrés.

¿Cuándo puede ayudarte la terapia para el estrés?

Puede ser un buen momento para pedir ayuda cuando sientes que la tensión se mantiene durante demasiado tiempo, te cuesta desconectar o el estrés empieza a interferir de forma significativa en tu vida cotidiana.

También puede resultarte útil iniciar terapia si notas irritabilidad, cansancio constante, dificultades para dormir, problemas de concentración, sensación de sobrecarga o una preocupación continua que te resulta difícil manejar.

En las primeras sesiones podremos comprender mejor qué está ocurriendo, valorar qué factores están influyendo en tu malestar y plantear un acompañamiento adaptado a tu situación.

Puedes conocer con más detalle cómo trabajo en mi terapia individual en Bilbao.

La terapia puede realizarse de forma presencial en Bilbao y, cuando lo necesites, también online. Las sesiones pueden realizarse en español y francés.

¿Qué es el estrés y cuándo empieza a ser un problema?

El estrés es una respuesta habitual ante situaciones que percibimos como exigentes, inciertas o difíciles de manejar. En determinados momentos puede ayudarnos a reaccionar y adaptarnos.

Sin embargo, cuando esa activación se mantiene durante demasiado tiempo o sentimos que las demandas superan nuestros recursos, puede aparecer una sensación constante de tensión, agotamiento o dificultad para desconectar.

En esos casos, el estrés puede empezar a afectar al descanso, la concentración, el estado de ánimo, las relaciones y la forma en la que afrontamos el día a día.

¿Cómo puede manifestarse el estrés?

El estrés puede manifestarse de formas diferentes en cada persona. A veces se nota principalmente a nivel mental o emocional y, en otras ocasiones, también puede sentirse en el cuerpo.

Algunas señales habituales pueden ser:

  • sensación de tensión o nerviosismo;
  • dificultad para desconectar;
  • irritabilidad o cambios de humor;
  • cansancio o sensación de agotamiento;
  • dificultades para dormir o descansar bien;
  • problemas de concentración;
  • preocupación constante;
  • tensión muscular o malestar físico;
  • cambios en el apetito o en las rutinas habituales.

No es necesario que aparezcan todas estas señales. Lo importante es valorar cómo estás viviendo tú el estrés y de qué manera está afectando a tu día a día.

¿Qué situaciones pueden generar estrés?

El estrés puede aparecer por motivos muy diferentes y, en muchas ocasiones, no existe una única causa. Suele influir la combinación entre las exigencias del entorno, nuestra forma de afrontarlas y los recursos que tenemos disponibles en ese momento.

Algunas situaciones que pueden generar o mantener un nivel elevado de estrés son:

  • sobrecarga o presión laboral;
  • dificultades para conciliar trabajo y vida personal;
  • conflictos de pareja o familiares;
  • problemas económicos;
  • cambios importantes o etapas de incertidumbre;
  • responsabilidades de cuidado;
  • falta de descanso;
  • enfermedad propia o de una persona cercana;
  • pérdidas o duelos;
  • exigencia personal elevada o dificultad para poner límites.

Una misma situación puede afectar de forma muy diferente a cada persona. En terapia exploraremos qué factores están teniendo más peso en tu caso y cómo estás respondiendo a ellos.

¿Qué ocurre cuando el estrés se mantiene en el tiempo?

Un nivel puntual de activación puede ayudarnos a responder ante determinadas exigencias o situaciones importantes.

El problema aparece cuando esa tensión se mantiene durante demasiado tiempo, se acumulan las demandas o sentimos que no disponemos de suficientes recursos para afrontarlas.

En esos casos puede resultar más difícil descansar, concentrarse, tomar decisiones, disfrutar del tiempo libre o mantener las rutinas habituales. También puede aparecer una sensación constante de estar en alerta o de no poder desconectar.

En terapia podremos identificar qué está manteniendo ese nivel de tensión y trabajar sobre los aspectos que pueden ayudarte a recuperar mayor equilibrio.

¿Cómo puede ayudarte la terapia con el estrés?

La terapia puede ayudarte a comprender mejor qué situaciones están generando o manteniendo tu nivel de estrés y cómo estás respondiendo a ellas.

Durante el proceso podremos trabajar diferentes aspectos, en función de lo que necesites:

  • identificar las principales fuentes de estrés;
  • reconocer pensamientos y hábitos que aumentan la tensión;
  • aprender a regular mejor las emociones;
  • desarrollar estrategias para afrontar situaciones difíciles;
  • mejorar el descanso y el autocuidado;
  • aprender a poner límites cuando sea necesario;
  • trabajar la relación con la exigencia y la presión;
  • incorporar herramientas de mindfulness y conciencia corporal.

El objetivo no es eliminar por completo el estrés de tu vida, sino ayudarte a relacionarte de una forma más saludable con las situaciones que te generan tensión y a recuperar una mayor sensación de equilibrio y bienestar.

Quién te acompañará en el proceso

Soy Susana García Sellarés, Psicóloga General Sanitaria e instructora de mindfulness, colegiada BI02158. Trabajo principalmente con personas adultas en mi consulta de psicología en Bilbao y también mediante terapia online.

Si quieres conocer con más detalle mi formación, trayectoria y forma de trabajar, puedes consultar la página Sobre mí.

Opiniones sobre mi acompañamiento psicológico

¿Quieres consultar si puedo ayudarte con el estrés?